3er. Encuentro Nacional de Coordinadores del Programa de Aves Urbanas

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Por Jonathan Vargas

“Si muero y vuelvo a nacer, pajarero quiero ser”

Hace 4 años en la Ciudad de México inició un gran proyecto de ciencia ciudadana llamado “Programa de Aves Urbanas (PAU)”, enfocado en promover la conservación de las aves urbanas mediante actividades de observación de aves y educación ambiental.

En sus inicios, estuvo representado en 6 ciudades del país, sin embargo, actualmente el proyecto ha cobrado tanta fuerza que ahora suman más de 60 ciudades de la República Mexicana, y del cual, Terra Peninsular forma parte desde junio de 2018, de la mano de otras organizaciones y amigos de Ensenada, que son Pro Esteros, A.C., Contacto Salvaje, Investigación Aplicada a Socioecosistemas A.C., y el Club Los Correcaminos.

Dicho proyecto comunitario es coordinado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), a través de la Iniciativa para la Conservación de las Aves de América del Norte (NABCI).

“Nabci es un acuerdo entre organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y dependencias de gobierno canadienses, mexicanas y estadounidenses que se propone facilitar y promover la conservación de todas las aves nativas de Norteamérica y sus hábitat.”

Fue así que, recientemente se llevó a cabo el 3er. Encuentro Nacional de Coordinadores del Programa de Aves Urbanas, celebrado del 25 al 29 de septiembre. Esta vez, la sede estuvo dividida entre los municipios de Jilotepec,  San Bartolo Morelos y Soyaniquilpan, Estado de México. Fue organizado por los amigos de Biodiversidad y Desarrollo Sostenible de Jilotepec, Di Terra Consultores, CONABIO, NABCI, PAU, Environment for the Americas, Cornell Lab of Ornithology, USFS, y autoridades estatales y municipales.

En esta ocasión, al igual que en el encuentro anterior, los anfitriones se lucieron con la atención y logística, donde resaltó la inclusión de la cultura ancestral tan diversa que nos caracteriza como mexicanos en todas las actividades, y mostrándonos la relación tan cercana de nuestra cultura con las aves. Y qué decir de la comida, desde las quesadillas “con queso” y huitlacoche, hasta las gorditas, tamales, huaraches, guisados de conejo, y una gran cantidad de platillos diferentes, de los que no puedo recordar su nombre, pero lo que sí recuerdo es su agradable aroma y sabor.

Pero no todo fue comida y cultura, también trabajamos y mucho, iniciando jornadas diarias desde las 5:30 am, para desayunar y realizar la tradicional pajareada a primera hora de la mañana (o viceversa), para después participar el resto del día en charlas, exposiciones, mesas de trabajo, talleres, murales participativos y mucha convivencia e intercambio de experiencias.

Aunque lo que más resaltó del encuentro, es la gran camaradería, amistad, y el entusiasmo con el que cada integrante del PAU trabaja por la conservación de las aves, cada uno desde sus trincheras y posibilidades, algunos solos, otros con un gran equipo, pero todos con la gran convicción y pasión por las aves. Eso es lo que significa el PAU, una gran familia que trabaja unida por las aves y su conservación, no solo en México, si no a nivel internacional porque el PAU no conoce fronteras, ya que también tuvimos la presencia de representantes de varios países, desde Taiwan, Chile, Argentina, Estados Unidos, Venezuela, y México.

Me hacen falta palabras para describir la experiencia vivida en este encuentro, pero algo que sí puedo mencionar y jamás olvidaré, es el tener la oportunidad de pisar la tierra de los verdaderos pajareros en San Bartolo Morelos, descendientes de los otomíes (esta palabra viene del náhuatl que significa “flechador de pájaros”) comunidad ancestral con más de 500 años de tradición con las aves. Y que gracias al PAU, se ha sembrado una semilla a beneficio de la conservación de las aves y sus tradiciones en México.

Agradezco infinitamente a Soluciones Costeras y Terra Peninsular por el apoyo para asistir a este encuentro, así como a mis demás compañeros del PAU, y a todos los organizadores que hicieron de este evento inolvidable.