Caminante no hay camino

Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Enah Fonseca Ibarra y Gabriela Inés Mejía / INAH

La Arqueología, como todas las ciencias, conlleva un proceso de aprendizaje continuo sin importar si eres estudiante o si ya tienes años de experiencia en la investigación; de igual manera, el trabajo arqueológico no tiene fin en un país con las características naturales e históricas como el nuestro en donde, además, por ley este patrimonio nos pertenece a todos y su protección e investigación inicia con su ubicación.

Es por este motivo, que el proyecto Estudio de campamentos en la línea costera y valles intermontanos de Baja California decidió juntar ambas labores en su temporada de campo 2017 con la participación de alumnos de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en un recorrido de superficie que tuvo como finalidad localizar y registrar los sitios arqueológicos ubicados en las reservas naturales de Valle Tranquilo, Punta Mazo y Monte Ceniza, protegidas por la asociación civil Terra Peninsular al sur del municipio de Ensenada.

Camino andado…

El reconocimiento de superficie comprende una serie de técnicas indispensables para la identificación y el registro de sitios arqueológicos, así como de rasgos del medio ambiente que nos permiten entender a las sociedades pasadas desde una perspectiva biocultural. Este es un primer paso en el desarrollo de proyectos de investigación sobre paleodemografía, patrón de asentamiento, rutas de movimiento de personas y objetos, modelos predictivos; además de ser una etapa fundamental en la selección de áreas idóneas para llevar a cabo excavaciones sistemáticas. Desde el punto de vista de la conservación de los sitios arqueológicos, el reconocimiento de superficie permite la identificación de agentes de destrucción, de carácter natural y/o cultural, con el fin de generar estrategias eficaces de protección.

Ahora bien, no se trata de salir a caminar sin rumbo fijo: previamente hay un trabajo de gabinete que consiste en la recopilación de información bibliográfica (arqueológica, etnohistórica y ecológica), informes de proyectos, cédulas de registro, material cartográfico en distintas escalas y tipos, imágenes satelitales obtenidas a través de la plataforma Google Earth, así como documentos legales.

Para llevar a cabo los recorridos de superficie la zona de estudio fue dividida en cuadrantes de 1 kilómetro cuadrado empleando como base la carta topográfica 1:50000 del INEGI. A partir de ésta se realizó un muestreo aleatorio estratificado para seleccionar los cuadrantes a revisar por día. El recorrido de superficie se realizó en transectos de 9 metros de separación para la ubicación controlada de sitios y detección total de los contextos.

Una vez identificados los campamentos se llenó la cédula de registro de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos (DRPMZA) del INAH, se tomaron fotos con escala y rumbo, y se realizó una descripción detallada de las características de los sitios y sus principales elementos con el fin de obtener un registro lo más completo posible.

Como resultado del recorrido de superficie llevado a cabo del 15 de junio al 15 de julio del 2017 se registraron 40 sitios arqueológicos. El mayor porcentaje de registros se realizó en la Reserva Natural Punta Mazo (40%), seguida de Valle Tranquilo (33%) y en menor medida en Monte Ceniza (23%). El porcentaje restante corresponde a dos sitios registrados en los límites de las reservas naturales.

LEER ARTÍCULO COMPLETO


Este artículo se publicó originalmente en la edición de diciembre de 2017 del boletín Mediterranews