Entre montañas, aves y rascacielos

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Nuestra experiencia en el 1er. Festival Internacional de las Aves de Vancouver

Por Erika Jiménez, José Lamberto Hernández y Mirna Borrego / Mediterranews

El festival comenzó con un desfile de más de 200 aves. Foto: José Lamberto.

Asistimos al Festival Internacional de Aves en Vancouver, Canadá, del 19 al 26 de agosto de 2018 y fue una experiencia inolvidable.

La aventura comenzó desde que llegamos al aeropuerto, mientras caminábamos para recoger nuestro equipaje nos detuvimos a tomar las primeras fotografías con un flyer que promocionaba las actividades del Festival y del Congreso de Ornitología, que sucedían al mismo tiempo. Definitivamente estábamos emocionados.

Terra Peninsular y la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) nos dieron la oportunidad de experimentar una semana llena de actividades al aire libre, museos, pasión por las aves y mucha creatividad.

Foto Terra Peninsular (1)

En este viaje participamos:

  • Erika Jiménez, Jefa del Departamento de Educación Ambiental de la Subdirección de Ecología y Medio Ambiente de Ensenada.
  • José Lamberto, profesor de la Telesecundaria #59 de la comunidad La Chorera en San Quintín y mentor de un grupo de estudiantes que cada día se involucran más en actividades de conservación de los sitios protegidos en los que habitan.
  • Mirna Borrego, Oficial de Servicios Educativos y coordinadora del Festival de las Aves en Terra Peninsular.

En la organización de un evento como el festival es fundamental unir fuerzas, no sólo la institución que lo respalda con un sentido académico, sino también organismos de gobierno que apoyen e impulsen la promoción de actividades de conservación y ciencia ciudadana. La pieza clave que hace la triada perfecta es el elemento comunitario y en este viaje descubrimos que más que amigos con intereses en común, somos un equipo de trabajo fuerte. Nuestra visita a Vancouver consistió en absorber como esponjas la experiencia y enriquecer nuestras aportaciones a los festivales que desarrollamos.

 El festival comenzó con un desfile de más de 200 aves de distintos ecosistemas representadas por personas de todas las edades que caminaron en zancos y volaron por la orilla del rompeolas hasta llegar al Centro de Convenciones de Vancouver y dar inicio a la gran inauguración. El desfile fue guiado por nativos de la región, quienes también hicieron una ceremonia para bendecir el inicio de la semana de actividades acompañados por un grupo de acróbatas aéreos. Esta inauguración representó el inicio de tres eventos simultáneos: el Festival Internacional de Aves, el Congreso Internacional de Ornitología y el Festival de Artistas por la Conservación. Sin duda, los tres coincidimos en que fue algo extraordinario y nuestra actividad favorita.

El día miércoles por la mañana visitamos el Museo de Ciencias en donde conocimos a Jody Allair, un ornitólogo de Bird Studies en Canadá, quien presentó una plática sobre cómo comenzar con la observación de aves, también compartió consejos y anécdotas.

El mismo miércoles por la tarde asistimos a la inauguración de una gran exposición de 62 módulos y una zona de ponencias denominada Nature and Bird Expo en el Centro de Convenciones, en donde además develaron un mural llamado “Silent Skies” de 30 metros de largo que consistía en un gran mosaico de dibujos de 678 aves en peligro de extinción realizados por distintos artistas de naturaleza y fauna silvestre reconocidos a nivel mundial. Algunos de estos dibujos estaban a la venta para recaudar fondos y apoyar la conservación de las aves y educación.

Tuvimos la oportunidad de asistir a una visita guiada en el Museo Beaty Biodiversity en donde Ildiko Szabo, una experta en taxidermia nos presentó la segunda colección científica más grande en British Columbia; esta colección cuenta con más de 40 000 organismos que representan alrededor de 2500 especies entre aves, mamíferos, reptiles y anfibios.

Asistimos a conferencias, conocimos a personas increíbles como Purnima Barnman, una mujer conservacionista de la India que nos mostró la fuerza del trabajo comunitario y hablamos con Rob Butler, ornitólogo muy reconocido, quien vestido de ave bailó en la inauguración y que además es coordinador del Festival en Vancouver. Nos dimos cuenta que vamos por un buen camino, fue una semana realmente apasionante.

Este festival fue más de lo que imaginamos, nos inspiró más de lo que creíamos y nos hizo valorar aún más las oportunidades de crecimiento, deseamos ver a más gente de la comunidad participando, observando aves, promoviendo el respeto por la naturaleza, deseamos inspirar a otros, a la comunidad, a organizadores de festivales y a más viajeros que recorren la ruta migratoria, porque las aves no tienen fronteras y porque las aves nos inspiran.

Este artículo se publicó en la edición de noviembre 2018 de la revista Mediterranews.