Experiencias y vivencias en Terra Peninsular

Por Luis Fernando López y Leticia Marisol Talavera / UNAM

El 21 de febrero del presente año fue cuando comenzó nuestra travesía por Terra Peninsular. En esta ocasión el equipo estaba formado por Leticia Marisol Talavera Olmos y Luis Fernando López Calvillo, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Omar Ramírez Cubeyro, estudiante de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). Esto con el fin de apoyar en las actividades y proyectos de Terra Peninsular, como parte del programa de servicio social, requisito indispensable para el proceso de titulación.

La llegada a Tijuana fue una de las mañanas más frías que habíamos sentido en mucho tiempo, ya que el clima en la Ciudad de México era todo lo contrario. Después de la acogida en el aeropuerto, pudimos observar brevemente la ciudad de Tijuana para posteriormente tener una vista maravillosa de la costa de Baja California. Al llegar a las oficinas de Terra comenzaron por presentarnos con los miembros del staff. Al día siguiente, tuvimos una junta más formal en la cual el staff nos dio a conocer de manera más precisa la labor de Terra Peninsular en la región, los proyectos que tienen, así como su objetivo principal.

El propósito de nuestra estancia fue apoyar el proyecto liderado por el M. en C. Ricardo Domínguez Reza, el cual consistió en estimar la abundancia de macroinvertebrados así como la cobertura de macroalgas en el intermareal rocoso del complejo lagunar San Quintín, específicamente en la Reserva Natural Punta Mazo. Esto con el objetivo de determinar cuál es el estado actual del intermareal.

Durante los primeros días de muestreo, la identificación de especies se tornó difícil, puesto que no estábamos familiarizados con la flora y fauna de la zona. Sin embargo, con el paso de los días y la asesoría de Ricardo, fuimos adquiriendo la experiencia necesaria para hacerlo de una forma más eficiente. Los 10 días que estuvimos en El Refugio fueron muy enriquecedores en cuanto a la experiencia profesional y personal, así como la convivencia en equipo.

Por otro lado, tuvimos la oportunidad de convivir con investigadores de Cabrillo National Monument de San Diego, California. Con ellos, pudimos compartir experiencias y platicar sobre el trabajo que están realizando en su reserva, principalmente de los monitoreos que realizan en el intermareal rocoso de Cabrillo. Dicho intermareal presenta características similares a las de las playas de San Quintín.

Así mismo, el 11 de marzo tuvimos la oportunidad de participar en el segundo Festival de las Aves en Bahía de Todos Santos donde, a pesar de la lluvia y el viento, la ciudadanía se acercó al evento y mostró interés participando en las actividades enfocadas en la conservación de las aves de la zona.

Derivado de lo anterior, nos dimos cuenta de la importancia de la concientización e integración de la comunidad en las actividades de conservación. Parafraseando al Director Ejecutivo de Terra Peninsular “Si no haces que la gente participe y sea consciente de lo importante que es la conservación y el uso sustentable de sus recursos, nuestro trabajo queda a medias”.

La conservación no sólo es trabajo académico y/o institucional, la conservación es un trabajo de TODOS.

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