Fortalecimiento de las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación

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Texto por Jorge Luis Basave Castillo / Director de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp)

Fotos cortesía de Conanp

Pocos dudan de la riqueza biocultural de México y la importancia de impulsar urgentemente un desarrollo sustentable. Lo que es menos conocido es que la mayoría de los recursos naturales del país están en terrenos de propiedad social y privada; lo que exige un trabajo conjunto entre sociedad y gobierno para construir un futuro viable.

México ha logrado decretar el 11.13% de su superficie terrestre como Área Natural Protegida (ANP) y ha asumido el compromiso de conservar para 2020 el 17% de las zonas terrestres y de aguas continentales (Meta 11 Aichi).

No obstante, conservar territorio bajo decreto presidencial es cada vez más complicado y costoso. Por otro lado, la conservación desde abajo es un modelo que resulta más factible por estar basado en la voluntad de la gente.

Conservación voluntaria

La conservación voluntaria implica diálogo y la participación de múltiples actores en procesos de toma de decisiones (por ejemplo, asambleas ejidales), que contribuyen a fortalecer el tejido social y la gobernabilidad en el país.

El reto entonces es establecer relaciones de confianza y diseñar esquemas de ordenamiento y manejo del territorio que aseguren un desarrollo sustentable.

¿Qué son las ADVC?

Las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) son ANP competencia de la federación (Artículo 46 de la LGEEPA) establecidas mediante un certificado que reconoce la voluntad de los propietarios de manejar sustentablemente sus predios.

Hoy día tenemos 336 ADVC [1] con una superficie de más de medio millón de hectáreas en 24 estados del país. En el proceso de certificación han participado más de 84 mil personas, entre pequeños propietarios, personas morales, municipios, comunidades y ejidos.

El reto: 1 millón de hectáreas adicionales

Bajo un esquema de manejo integrado del paisaje, la Conanpse ha propuesto integrar 1 millón de hectáreas adicionales como ADVC para conservar la riqueza biocultural de México, fomentar corredores biológicos e incrementar conectividad entre ANP existentes.

El enfoque paisajístico permite crear conectividad entre las unidades de paisaje, mantener los procesos ecológicos, reducir la fragmentación y el aislamiento de ecosistemas y contribuir a la supervivencia a largo plazo de las especies y comunidades [2].

En otras palabras, de lo que se trata es de conservar más tierra entre ANP existentes para que flora y fauna tengan más oportunidad de sobrevivir y transitar con menor riesgo.

Para cumplir el reto se necesita la implementación de una estrategia de largo plazo y la coordinación entre los tres niveles de gobierno, sociedad civil, sector privado y financiero además de organizaciones nacionales e internacionales.

Principales ejes de trabajo

  1. Estamos en un proceso de priorizar sitios estratégicos para el establecimiento de ADVC con criterios socio-ambientales (por ejemplo, buscando crear corredores biológicos, proteger ecosistemas poco representados y micro-endemismos).
  2. Debemos fortalecer procesos de gobernanza y participación social (por ejemplo, redes de ADVC e intercambio de experiencias).
  3. Será muy importante contribuir al diseño de un portafolio de incentivos diversos para fomentar a propietarios con distintos intereses.
  4. Se debe comunicar y promover ampliamente la figura de ADVC.
  5. Hay que generar alianzas con otras agencias, organismos internacionales, sociedad civil organizada, propietarios y tres niveles de gobierno.
  6. Debemos hacer ajustes al marco legal para fortalecer el andamiaje que permita incentivar la expansión y fortalecimiento de las ADVC.
  7. Debemos promover la efectividad de manejo en las ADVC existentes para fortalecer su gestión (por ejemplo, mejor administración, monitoreo y vigilancia).
  8. Buscar la sostenibilidad financiera de las ADVC (por ejemplo, apoyar proyectos productivos).

Beneficios de las ADVC

El fortalecimiento de las ADVC en México debe verse como un tema de seguridad nacional ya que entre otros beneficios, mitigan el cambio climático, mejoran la calidad y cantidad de agua y proveen servicios ecosistémicos para actividades productivas. Por otro lado, debido a que el proceso de certificación se basa en el diálogo, fortalecen el tejido social y la gobernanza local.

Entre los beneficios para los dueños de las tierras hay que destacar el “blindaje” que una ADVC proporciona, ya que al ser una ANP federal, los proyectos de infraestructura, obras públicas, minería y extracción de hidrocarburos estarían sujetos a las mismas reglas de aprobación que proyectos en cualquier otra ANP federal del país.

Corresponsabilidad

Los retos socio-ambientales que enfrentamos en México requieren de alianzas y coordinación entre sociedad, organizaciones y gobierno en los tres niveles.

Por ello, la labor de la sociedad civil organizada es crítica en el proceso de acompañamiento en la toma de decisiones a los propietarios de las tierras, ya que pueden servir de puente entre la política pública y las necesidades de la población, además de proveer apoyo técnico.

El fortalecimiento y expansión de las ADVC, bajo un enfoque de manejo integrado del paisaje, debe de servir para avanzar en construir un futuro viable en donde sociedad y gobierno seamos corresponsables en la construcción de un desarrollo sustentable para México.

¿Cómo puedo certificar mi predio como ADVC?   

  1. Descargar y llenar la solicitud con anexos, disponible en https://advc.conanp.gob.mx
  2. Ingresar la solicitud y documentos anexos a la oficina de la Conanp.
  3. La Conanp recibe, revisa y en su caso provee apoyo técnico [3].
  4. La Conanp, junto con el propietario realiza visita de campo al predio.
  5. Se expide el certificado, de ser el caso [4].

[1] Para ver la información actualizada revisa la pestaña de información en  https://advc.conanp.gob.mx/

[2] Franklin, 1993; McNeely, 1994; CABS, 2000.

[3] Acércate a la oficina de la Conanp más cercana o llama al (55) 5449 7052.

[4] Normalmente el proceso toma 90 días, pero el tiempo de respuesta dependerá de la información presentada por el propietario.


Acerca del autor

Jorge Luis Basave Castillo Nájera es especialista en medio ambiente y desarrollo comunitario con experiencia en diseño y gestión de proyectos en México y Australia. Su práctica profesional ha incluido colaboración con organizaciones comunitarias, agencias internacionales y sector gubernamental. Actualmente es director de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Contacto: jorge.basave@conanp.gob.mx

Bibliografía