Lo que aprendimos de “Las voces del corredor migratorio del Pacífico”

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Omar Camargo Canales, Armando Soto, Adrián Padilla y Olivo Pedro Solano

Alumnos del profesor Andrés Martínez Aquino de la licenciatura en Biología de la UABC en Ensenada

Muchas aves se caracterizan por presentar actitudes migratorias y las aves playeras no son la excepción. Cada año miles de aves playeras migratorias atraviesan la costa del Pacífico de Norteamérica.

Estas aves juegan un papel cultural y ecológico muy importante en toda la región norte del continente americano. Debido a su actitud migratoria y a su dependencia con una red de hábitats costeros, estas son capases de conectar comunidades y países a través de su larga trayectoria.

Las aves son realmente vitales para los humanos, y como ejemplo se puede hablar de los habitantes de Hooper Bay en Alaska, donde las aves juegan cultural para estas personas, ya que los huevos encontrados en los nidos de los pájaros son importantes para la alimentación de las personas de ese lugar y se han convertido en una forma de vida para ellos, y, sorprendentemente, se ha mantenido por muchas generaciones.

La migración de las aves de costa en costa se ha convertido en evento cultural fuerte para muchas comunidades, como en La Chorera en San Quintín, Baja California, que a finales de otoño realizan un festival por la llegada de las aves que vienen a pasar el invierno en la parte norte de México.

La Chorera está localizado en el corredor migratorio del Pacífico donde las aves playeras que anidan en el Ártico y Subártico vienen a invernar y principalmente a buscar comida localizada en las costas, como respuesta a la disminución en la disponibilidad de alimento en esas épocas del año en la zona norte del continente americano.

Para las aves playeras no existen fronteras y su casa no es solo La Chorera, Grays Harbor o Hooper Bay, si no que necesitan de todo el corredor. Por ello es importante realizar estudios para saber hacia dónde se dirigen y conos los factores y amenazas a los que se enfrentan a lo largo de su recorrido por la corriente migratoria del Pacífico y, de esta manera, con la obtención de esta información poder ayudar a la conservación de las poblaciones de aves migratorias que son de suma importancia para las personas.

El cortometraje «Voces del corredor migratorio del Pacífico» es una producción de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) y el Laboratorio de Ornitología de Cornell. Las escenas de San Quintín se grabaron durante el 4to. Festival de las Aves en diciembre del 2018.