Observación de aves en la Reserva Natural Punta Mazo

Observación de aves en la Reserva Natural Punta Mazo
Tiempo de lectura: 6 minutos

Por Jonathan Vargas / Asociado a Proyectos de Conservación de Aves de Terra Peninsular

El sábado 1 de julio de 2017 después de desayunar con mis compañeros Jorge y Enrique nos dirigimos hacia El Pedregal en donde nos estaban esperando los estudiantes de Arqueología que se encuentran haciendo recorridos en búsqueda de vestigios arqueológicos en las reservas naturales que Terra Peninsular protege en la bahía de San Quintín, pero esta salida no se trataba de buscar vestigios, sino de recorrer la Reserva Natural de Punta Mazo desde otra perspectiva, en este caso para realizar una visita ecoturística.

Al llegar a la zona de La Ola, estación interpretativa y monumento al surfing, nos recibieron los guardaparques Alejandro y Guillermo que ya tenían todo listo para que pasáramos un rato agradable.

Después de estirarnos un poco nos alistamos para  realizar nuestra caminata de interpretación de naturaleza por la playa. En esta caminata aprendimos sobre la importancia de la reserva para muchas especies de aves y otros animales como los lobos marinos que utilizan las rocas para descansar, dándole nombre a lo que se conoce como La Lobera.

Uno de los objetivos era buscar chorlitos nevados (Charadrius nivosus), ya que en una visita anterior mi compañero Enrique Alfaro y su servidor encontramos unas parejas de chorlitos que al parecer tenían nidos, pero que no pudimos confirmar en esa ocasión.

Sin embargo, después de platicarles a los estudiantes el por qué estábamos interesados en encontrar esta especie que se encuentra amenazada, caminamos un poco pero no se veía rastro de ella, lo que me empezó a preocupar, afortunadamente de repente alguien vio correr algo pequeño y blanco por las dunas de arena que se forman en la playa ¡era el chorlo nevado! En eso di un respiro y aproveché para platicarles un poco más sobre esta interesante ave.

Al conocer el comportamiento de esta especie, les dije a los estudiantes que nos alejáramos un poco y que con suerte nos iba a permitir ver en dónde estaba su nido o pollitos, y fue tanta nuestra suerte que el chorlito no esperó a que nos alejáramos mucho cuando decidió regresar a incubar sus nidos, y con justa razón, ya que era un día soleado y caluroso.

Estuvimos alrededor de 15 minutos observado como esta hembra de chorlito nevado cuidaba su nidada y los estudiantes aprovecharon para tomar algunas fotos.

Después decidimos acercarnos un poco a donde se encontraban los lobos marinos para poder verlos de más cerca, cuando de repente encontramos una foca común (Phoca vitulina), lo cual nos sorprendió pues es una especie que no es común ver en la zona según nos comentó César Guerrero, el director de Terra Peninsular. Los chavos estaban encantados pues para algunos era la primera vez que veían a estos interesantes animales marinos.

Foca vitulina en Punta Mazo

Pero eso no era todo y el día nos tenía reservadas más sorpresas; cuando disfrutábamos del espectáculo de los lobos marinos y la foca común (y no el de Sea World, ésta era aún mejor) de repente escucho a lo lejos los gritos característicos de un par de ostreros que venían volando frente a la playa.

Los ostreros son aves playeras migratorias de las cuales el ostrero negro (Haematopus backmanii) y ostrero americano (Haemapus palliatus) se pueden ver en la bahía de San Quintín, por lo que rápidamente tome mi cámara y saqué un par de fotografías.

Al revisar las foto me daba la impresión que uno de ellos pudiera ser un híbrido de ambas especies, pero la foto no era buena y no lo pudimos confirmar. En la visita pasada tuve la fortuna de ver una pareja de ostrero negro, que es un ave común en la zona pero no tan abundante.

Ostrero negro y ostrero híbrido.

Después de estar observando por un rato el espectáculo de las aves y lobos marinos el hambre nos cobró factura y decidimos regresar, con hambre pero contentos veníamos caminando por la playa cuando de repente veo dos bultos sobre las rocas, era la pareja de ostreros que vimos pasar, por lo que rápido monté el telescopio con el tripié para que todos pudieran verlo, y fue más la sorpresa cuando pudimos confirmar que uno de ellos era un híbrido de ambas especies de ostreros.

El ostrero negro y el ostrero americano son las únicas dos especies de esta familia de aves playeras que se encuentran en Norteamérica, y es en las costas del Pacífico de Baja California en donde sus límites de distribución se traslapan, ocasionando que se den estos eventos de hibridación, ya que en esta zona utilizan el mismo tipo de hábitat. Sin embargo, es poco lo que se conoce sobre el grado de hibridación de estas dos especies.

Para cerrar el día regresamos donde Alex y Memo nos esperaban en las carpas para disfrutar de un rico ceviche de pescado y mariscos de la región donde los más osados entraron al mar a pesar de lo fría que estaba el agua de mar. Sin duda un gran día de playa en la Reserva Natural Punta Mazo.

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