Terra Peninsular visita el Monumento Nacional Cabrillo en San Diego

Por Verónica Meza / Coordinadora de Protección y Gestión de Hábitats de Terra Peninsular

Éramos naturaleza antes de poner fronteras políticas, y la naturaleza ya tenía marcadas cada una de sus fronteras. Por eso, cuando se trata de biodiversidad, el panorama se vuelve más complicado y más interesante que la realidad política.

Al tener en cuenta que no todos estamos acostumbrados a identificar límites diferentes de las divisiones políticas de los mapas que separan continentes y países, resulta interesante encontrar los rasgos biogeográficos que trascienden fronteras y conectan ecosistemas.

Así, la región mediterránea o Provincia Florística de California (PFC)1 tiene conexión al norte de la frontera con Estados Unidos con una gran parte del estado de California y una porción del sur del estado de Oregon y cubre 293 800 kilómetros cuadrados con una riqueza vegetal de aproximadamente 3 488 especies2.

La Provincia Florística de California en la parte mexicana contempla las ecorregión de las sierras de Juárez y San Pedro Mártir, así como el chaparral en las zonas de transición entre las sierras mencionadas y los matorrales costero y rosetófilo costero, que se extienden hacia la costa del Pacífico.

Algunos fragmentos de esta provincia florística que compartimos son fractales que se repiten invariablemente, lo que da una idea del presente, el pasado y el futuro de los espacios que han sido afectados a lo largo del tiempo por la presencia humana.

Un ejemplo de estos espacios repetidos a lo largo de la PFC es la zona costera de Punta Loma, ubicada al extremo este de la bahía de San Diego en Estados Unidos. Esta zona tiene bastante similitud con algunos sitos de la costa del Pacífico en el lado mexicano, tanto por los elementos del intermareal rocoso, como por la vegetación de chaparral y matorral que la caracterizan.

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En Punta Loma, el espacio que guarda el Monumento Nacional Cabrillo es uno de aproximadamente 400 parques del sistema nacional de parques de Estados Unidos y es un impresionante ejemplo en conservación, educación ambiental y restauración de vegetación nativa.

Buscando las coincidencias entre este sitio y nuestras reservas naturales Punta Mazo y Monte Ceniza en San Quintín Baja California, el equipo de conservación de Terra Peninsular nos dirigimos al centro de visitantes del parque Cabrillo dónde fuimos recibidos por Keith, Alexandria y Adam, quienes además de brindarnos un emocionante recorrido por el espacio natural, nos dieron el tiempo para una buena charla en la que compartimos ideas y reflexiones, creando un ambiente para una auténtica colaboración entre los dos lados de la frontera.

Las estrategias y trayectoria del parque Cabrillo nos dan un rumbo a seguir en el manejo de nuestras reservas, con más de un millón de visitantes por año y programas efectivos de monitoreo biológico y restauración ecológica, el personal del parque Cabrillo conoce exactamente el qué, el cuándo y el cómo del manejo de un espacio natural abierto al público.

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Nosotros en Terra estamos conscientes de la importancia de las áreas naturales para el bienestar de la sociedad, para el desarrollo de la vida silvestre y la generación de conocimiento científico. Nos encanta encontrar similitudes con los parques vecinos y ver que nuestro esfuerzo tiene el sentido adecuado. Sin duda aprender es abrir las puertas y compartir.

César, Jorge, Mirna, Claudia, Enrique, Ricardo y Verónica agradecemos a Sula Vanderplank, nuestra colaboradora y amiga de aventuras científicas y a Keith Lombardo, Jefe de Recursos Naturales y Culturales del Monumento Nacional Cabrillo, así como a sus compañeros Alexandria y Adam, por hacer tan especial este viaje de aprendizaje.

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Referencias

  1. González-Abraham, Charlotte E., Garcillán, Pedro P., & Ezcurra, Exequiel. (2010). Ecorregiones de la península de Baja California: Una síntesis. Boletín de la Sociedad Botánica de México, (87), 69-82. Recuperado el 8 de febrero de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0366-21282010000200006&lng=es&tlng=es
  2. Riemann, H. (2007). Riesgos ecológicos de la construcción del muro fronterizo (pp-107). En: Una barrera a nuestro ambiente compartido. El muro fronterizo entre México y Estados Unidos. A. Córdova y C. A. de la Parra (Coords.). Semarnat, INECOL, Colegio de la Forntera Norte, Centro de Investigación y Politica Ambiental del Suroeste, México. ISBN: 968-7947-62-4.

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