Primera salida de campo de los nuevos integrantes

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Por Antonieta Valenzuela / Coordinadora de Comunicación de Terra Peninsular

A mediados de diciembre se llevó a cabo la primera salida de campo con los dos nuevos miembros del Departamento de Conservación de Terra Peninsular: Gabriela Valle y Jorge Andrade.

El objetivo consistió en realizar un recorrido por los sitios protegidos en la bahía de San Quintín y Valle Tranquilo para que los recién integrados pudieran conocer esas zonas, así como para analizar las problemáticas de cada lugar.

El primer día partieron hacia el sur de Ensenada, y se dirigieron a la Reserva Natural Punta Mazo, ubicada en la bahía de San Quintín. La tarea consistió en buscar sitios estratégicos para colocar cámaras trampa, de esa manera analizar la concurrencia en los senderos del lugar y su impacto. Después continuaron el recorrido rumbo a la estación interpretativa La Ola, que se encuentra dentro de la reserva y en el extremo de la barra arenosa de Punta Mazo.

Más tarde, el equipo se trasladó hacia el Mirador Valle Volcánico, desde donde se pueden apreciar la mayoría de los volcanes ya extintos en esa zona. Ahí Gaby y Jorge conocieron la segunda estación interpretativa construida en el 2015.

En Monte Ceniza se recorrió una zona de uno de los proyectos a futuro que incluye la construcción de una estación biológica para investigadores.

Al día siguiente partieron hacia el sur a la Reserva Natural Valle Tranquilo a inspeccionar la zona y trabajaron con ideas para el manejo de sitios. El equipo compartió que en tal zona se puede percibir una menor intervención humana, aunque todavía se debe buscar solución a la cacería ilegal, y uno de los proyectos consiste en instalar cámaras de monitoreo para cuidar los caminos y continuar con estrategias para garantizar la protección de la zona.

En esta excursión participaron los nuevos integrantes del equipo de Conservación: la Coordinadora de Manejo Adaptativo de Hábitats, Gabriela Valle Ramírez de Arellano, y el Coordinador de Concientización y Participación Social, Jorge Andrade Sánchez. Ambos acompañados por César Guerrero, el Director Ejecutivo de Terra Peninsular, junto con el Oficial de Campo y Operaciones en San Quintín, Enrique Alfaro.

Posada navideña de Terra Peninsular

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Por Bárbara Ramírez / Líder de Desarrollo y Comunicación de Terra Peninsular

La época navideña siempre trae consigo las acostumbradas fiestas, posadas e intercambios, y el equipo de Terra Peninsular no se quiso quedar atrás. Para la reunión de la familia laboral de este año, quisimos hacer algo diferente, así que nos abrigamos de pies a cabeza, empacamos sleeping bags, cobijas, chamarras, comida y unas botellitas de vino ­–por supuesto mexicano– y emprendimos el camino rumbo a la Reserva Natural Rancho La Concepción, también conocido como Dark Skies Ranch, cerca de la Sierra San Pedro Mártir.

Después de muchas curvas, un camino no tan amigable y algunos mareados ­–obvio los que pasamos más tiempo en la oficina– llegamos a Dark Skies Ranch. Gracias a la amabilidad de nuestros amigos y propietarios de ese rancho, Mike y Pam, este bellísimo lugar fue el escenario perfecto para nuestra celebración.

Una vez instalados, hicimos un recorrido por el bosque para explorar y buscar la mejor ubicación para poder ver la puesta de sol; es un escenario impresionante observar cómo las líneas de las sierra se disuelven entre los colores del atardecer justo frente a nosotros. De vuelta al rancho, la cena ¡todo un banquete!, luego el intercambio de regalos, los abrazos y para terminar, el brindis alrededor de la fogata.

Claro que no podíamos concluir el paseo sin visitar el Parque Nacional de la Sierra San Pedro Mártir, así que, al día siguiente, de cara lavada y café en mano, subimos al parque. A pocos minutos de comenzar el ascenso, el paisaje cambia y se convierte en una imagen nevada de postal navideña. En el parque estuvimos poco tiempo, pero el suficiente para unirnos en una guerra de bolas de nieve… ¡contra el jefe!

En gran parte, Terra Peninsular funciona porque su equipo es unido y fuerte, somos como una familia y nos sentimos muy afortunados de formar parte de ella y trabajar juntos.

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Avistan borrego cimarrón en Valle Tranquilo

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Por Antonieta Valenzuela / Coordinadora de Comunicación de Terra Peninsular

El pasado 15 de noviembre de 2015, una manada de cinco borregos cimarrones fue vista en los límites de la Reserva Natural Valle Tranquilo, una reserva protegida y manejada por Terra Peninsular que se ubica al sur del municipio de Ensenada.

Jim Riley, amigo y colaborador de Terra Peninsular, compartió que viajó a la reserva a mediados de noviembre junto con un grupo de investigadores. A pesar de la lluvia, el grupo acampó primero en El Rosario, para después realizar una excursión hacia el interior del valle. Durante el trayecto observaron una manada de cinco borregos cimarrones (Ovis canadensis).

La importancia de este suceso radica en que, por primera vez, en esta parte de Baja California fue posible observar esta particular especie que se encuentra en peligro de extinción. En Terra Peninsular, consideramos que esto es un logro, ya que su presencia indica que la reserva está funcionando, y por lo tanto, estaremos trabajando para garantizar el cuidado y protección de la flora y fauna en ésta y más zonas.

Resultados del Programa de Empleo Temporal de Semarnat 2015

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Por Bárbara Ramírez / Líder de Desarrollo y Comunicación de Terra Peninsular

Como parte de nuestra estrategia de Concientización y Participación Social, hace unos meses comenzamos a trabajar con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y las comunidades Chapala y La Chorera en un Programa de Empleo Temporal (PET), cuyos objetivos principales consistieron en la limpieza y restauración de los humedales de la bahía de San Quintín, así como la rehabilitación de las estaciones interpretativas (estaciones informativas e interactivas para los visitantes).

Para la primera parte, se sumaron 130 personas de ambas comunidades, y gracias a su entusiasmo se lograron recolectar alrededor de 30 toneladas de basura en aproximadamente 97 km.

Gracias a este esfuerzo colectivo, Terra Peninsular logró posicionarse en la bahía de San Quintín y crear lazos de confianza y amistad con los habitantes de la zona. Como segunda parte del programa de SEMARNAT, se construyeron dos estaciones interpretativas: La Ola (que se encuentra en la Reserva Natural Punta Mazo) y Mirador Valle Volcánico. Para este proyecto se combinaron las habilidades creativas de nuestros amigos de Taller Ciruela y las habilidades técnicas de nuestros amigos de las comunidades.

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El resultado de este esfuerzo colectivo, que comenzó con el Programa de Empleo Temporal, quedó plasmado en una serie de videos que, gracias al talento de nuestros amigos de Cactus Films y Meltí, expresan gráficamente los logros alcanzados estos últimos meses.

Los videos son el resultado de un esfuerzo colectivo que pretende mostrar la belleza natural que existe en la bahía de San Quintín y lograr despertar el interés de la comunidad por conservar estos magníficos lugares para así, sumar más voluntades a nuestra causa. Estamos muy agradecidos con todos los que formaron parte de este proyecto y estamos convencidos de que conjuntando esfuerzos llegaremos muy lejos.

Esta es sólo una prueba del trabajo que Terra Peninsular ha realizado en la bahía de San Quintín con la ayuda de todos aquellos que creen en nosotros.

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1er. Festival de las Aves en San Quintín 2015

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Por Bárbara Ramírez / Líder de Desarrollo y Comunicación de Terra Peninsular

El sol de octubre comienza a despuntar, el clima fresco tan añorado acompaña la neblina del alba que cubre el valle volcánico, la luz dorada del sol baña las dunas de Punta Mazo, las aves playeras se alinean frente al mar. La bahía comienza a despertar: hoy se realizará el primer Festival de las Aves.

En la comunidad de La Chorera hay movimiento y la emoción se respira en el aire. Las mujeres organizan la comida para la fiesta, el desfile de mujeres que entran y salen de entre las casas llevando comida; ya cortan, ya traen, ya suben, ya bajan los tomates, la salsa, condimentos y suculentos mariscos. Se escuchan las risas de los niños que comienzan a reunirse fuera del salón de clases ansiosos por participar en el taller de ilustración.

Mientras tanto, los habitantes más madrugadores, se reúnen en la explanada donde se acostumbran hacer las fiestas de la comunidad para alistar la carpa, las sillas y los últimos detalles. Niños de todas las edades siguen llegando, ya no pueden esperar, hay un ligero cambio de planes en el programa del festival; Gaby se lleva a unos cuantos al taller de ilustración, el resto se une a Jonathan quien ya los espera en la playa con guías de aves, monóculos y toda la información para aprender sobre sus vecinos alados. El sol de media mañana se refleja con destellos de luz sobre el mar y en los espejos de agua del humedal el Arco. Los niños están entretenidos, unos dibujan y otros observan, todo gira alrededor de las aves playeras.

El azul del mar y el verde de los humedales se vuelven más intensos cuando el sol está en su punto más alto. El clima de otoño nos abandona y la estela del verano que se niega a partir pasa a saludar. El aire marino sopla, pero no lo suficiente para secar las gotas de sudor que brotan de la frente de quienes comienzan a reunirse bajo la sombra de la carpa. El grupo de sonido comienza a bajar todo su equipo; Rafael prepara la planta eléctrica que tanto necesitábamos, las mujeres llegan con sus ollas y hieleras llenas de comida, Agustina “Guti” lleva la batuta y orquesta el desfile. Se junta la leña y Guti enciende el fuego sin mayor problema.

Los niños vuelven del avistamiento de aves, ahora es el turno de los adultos. Los pihuihuis, zarapitos y chorlitos nevados se quedan en la mente de los participantes, especialmente en la de Santiago, un niño de 5 años, pasa el resto del día mostrando su guía de aves a los asistentes, le urge volver a la playa a ver más “pajaritos”.

Oficialmente están todos los que tiene que estar, el delegado de San Quintín, Luis Reyes, el subdelegado de la secretaría de turismo, Ramón Villavicencio, se unen a la celebración. Todos toman su lugar bajo la carpa para escuchar a Jonathan hablar sobre las aves migratorias. En escasos 40 minutos, la comunidad tiene ahora otra visión. Esos animalitos tan pacíficos con los que siempre conviven en los días de playa, han recorrido más kilómetros que todos los ahí presentes; más de uno queda boquiabierto.

Acto seguido, Luis Reyes y Ramón Villavicencio intercambian unas palabras con la comunidad sobre la importancia de unir esfuerzos en favor de la conservación. El director ejecutivo de Terra Peninsular, César, también dirige unas palabras de profundo agradecimiento a ambas comunidades y a todos quienes contribuyeron para llevar a cabo este primer Festival de las Aves. Don Pancho, sentado en primera fila, pide el micrófono y agradece la atención que se ha puesto en su comunidad de La Chorera y reitera la importancia de trabajar de la mano de todos los actores involucrados para proteger a las aves y al magnífico lugar que es la bahía de San Quintín. Finalmente, Vero cierra con broche de oro y les comparte a los asistentes el significado del festival y les platica que nuestros amigos de Colombia, Ecuador, Perú y Panamá están al pendiente. Don Pancho se emociona, el nombre de su comunidad se conocerá internacionalmente.

De pronto ¡vaya sorpresa!, llega a la fiesta un autobús amarillo del cual baja la rondalla del CBTA 146. Los jóvenes músicos se acomodan en media luna y dirigidos por su profesor Juan Carlos, comienzan a amenizar el festival. La comida está lista; crema de almeja con chipotle, coctel de camarón y caldo de “9 mares” como lo bautiza Guti. ¡La fiesta ha comenzado y la gente la disfruta!

Antes de que caiga el sol, los asistentes se reúnen una vez más bajo la carpa para el estreno de un video en el cual algunos participaron. Todos guardan silencio y comienza la música; en la pantalla se ven las impresionantes imágenes de la bahía vistas desde el aire, todos están hipnotizados. De pronto una voz rompe la calma, es una de las mujeres de la comunidad que aparece en el video hablando de la bahía de San Quintín, se escuchan risas y aplausos, aparece don Pancho en escena y todos lo vitorean, él se sonroja un poco, se escucha por ahí: “yo la conozco”, “mira ahí está Marisa”, la gente reconoce a las personas de su comunidad que colaboraron en el video. Luis se voltea y me dice con su vocecilla: “yo no salí”, a lo que sólo sonrío y le digo: “a la próxima Luis”. El video termina, la gente aplaude y en coro dicen: “otra vez, otra vez”, el video se proyecta de nuevo.

El día está terminando y nosotros nos despedimos. Nos vamos un poco más llenos de polvo, más bronceados y con el cuerpo cansado, pero con una sonrisa de oreja a oreja porque ¡lo logramos! La gente se despide de nosotros y nos invitan a volver “aunque no sea de trabajo” nos dicen. Marcie, nuestra nueva amiga, se despide de mí con un fuerte abrazo y una promesa de una “girl’s night”. Nos tomamos las últimas fotos y partimos de vuelta a casa.

1er. Festival de las Aves en San Quintín 2015