Me preocupan las piedras [OPINIÓN]

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Por Jacqueline Campos 

Cada vez que veo un camión transportando bolsas con piedra bola, siento asco y coraje contras las autoridades, que permiten este tipo de explotación ambiental en las costas de Baja California; en especial, el que ocurre en el nuevo municipio de San Quintín. 

Investigué que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, afirmó que “Las actividades de extracción de la piedra bola, provoca la afectación al humedal, al hábitat de diversas especies de flora y fauna silvestre; así como impacta causando la reducción o modificación de la franja del lugar; la modificación del oleaje o el amortiguamiento de la energía del mismo, así como riesgos a la población y el medio marino”. Y declaran que en 2017, se realizó la clausura a una empresa que extraía piedra bola en Ensenada. 

Extracción de piedra bola en la playa La Chorera en 2016.

Quizás esos empresarios sin escrúpulos que roban el patrimonio natural de las costas, se fueron al municipio de San Quintín, ya que desde el 2018 observo en promedio tres veces por semana a estos vehículos, cargados con piedras con rumbo al norte. Estoy segura de que muchos los miran sin saber que se comete un delito ambiental, y eso es una pena.

En 2021, supe del auxilio que claman habitantes de El Socorro, para promover la clausura y la sanción contra los que extraen la piedra bola y que se benefician económicamente dejando a su paso un ecocidio.

En la página de firma de peticiones abierta a todo público (y que invito a firmar) dicen que “De continuar la extracción de la piedra bola en la costa, provocará la erosión de las dunas de El Socorro, la cual es importante no sólo para la protección del litoral de las inclemencias del clima, sino también, porque es rica en flora y fauna. En ella se encuentran al menos 155 especies de plantas”. Por lo que piden a la PROFEPA y autoridades correspondientes, que detengan el ecocidio.

Playa La Chorera en 2019.

El negocio de la extracción de piedra bola usa el abuso laboral y viola derechos. Los recolectores no tienen contratos legales y por lo tanto, son casi esclavizados (abusando de sus necesidades de un sueldo) para cargar piedras y pagarles una miseria; en cambio, los empresarios ecocidas las venden a otros, para terminar comercializadas en dólares y euros. 

Entrevisté a un recolector (adulto mayor) de piedras, que relató las condiciones laborales deprimentes. Los que pagan, para otros se lleven las piedras: Nunca se detienen a preguntarse sobre el impacto ambiental o comunitario, y mucho menos les importan sus recolectores. De hecho, el robo de piedras lo hacen a plena luz del día, frente a cualquiera que se asoma en las playas donde operan, como Camalú, un lugar entre tantos para mirar el ecocidio abiertamente. Ellos saben que las autoridades locales, nada les harán, y si los clausuran: dejarán de extraer por un tiempo corto, mientras localizan otra costa para continuar de manera impune. Esto es, similar al robo y venta de combustible por los llamados huachicoleros.

Como ciudadana, me preocupa la piedra bola y me pregunto ¿por qué este tema le importa más a científicos marinos y ambientalistas externos, que a la comunidad y autoridades locales? Lo que ahora se presume como un encanto turístico de moda para autorretratos (selfies), y me refiero a los humedales y playas de San Quintín, pronto serán lugares erosionados y contaminados, porque ya se nota el exceso de basura en sus playas. 

Foto por Terra Peninsular A.C.

Usted estará de acuerdo en que, nunca será suficiente un día anual de limpieza de playas o campañas con letreros de “No tire basura, por favor”, aunque estas acciones sean convocadas con las mejores intenciones y voluntarios. Porque hoy la basura de todos y los que roban las piedras que dañan nuestras costas nos están ganando ante la indiferencia.

Lo malo, es que hay quienes piensan ¿qué importa una piedra más o una piedra menos? ¿qué importa que se esclavice a unos y se enriquezcan otros, robando piedras a la comunidad? A los ejidatarios o terratenientes con propiedades en las costas, que permiten este negocio ecocida, hay que decirles que lo que están haciendo es equivalente al tráfico de especies endémicas de plantas o animales silvestres.

Los extractores de piedra bola y sus cómplices: le roban a la naturaleza, le roban a la comunidad, le roban al estado, a la nación. ¿Sabe usted que pocas costas en el mundo poseen piedras de este tipo y que por lo tanto son codiciadas como adornos? De la misma forma hubo una época en el siglo XIX durante el plume boom que por la industria de la moda, ocasionó la extinción de especies de aves, matando a millones de pájaros solo por adornar sombreros y vestidos de mujeres que podían pagar esos adornos (poco comunes). 

Foto tomada en 2012. Foto por Drew Talley.

Así que mejor, cuando vea a los orgullosos compradores de la piedra bola adornando sus casas y negocios a costa de un ecocidio ambiental ¿valdrá la pena el deterioro irreparable de nuestras costas? ¿quién otorga el permiso? ¿qué autoridad se hace de la vista gorda al respecto? Mientras tanto, se siguen transportando toneladas de piedras bola de las costas de Baja California, para adornar la casa de aquellos que pagan. 

Escucho la voz y la letra del cantautor Oscar Chávez “Se vende mi país por todos lados, su hambre, su dolor, su sentimiento. Se vende mi país con todo y gente. Se vende la palabra independiente. Se vende mi país y ¡da coraje! Y yo le agregó a la letra, se vende mi país ¡hasta las piedras! 

De no parar las consecuencias de este ecocidio, se afectará la herencia ambiental de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Igual que hoy, los hijos de San Quintín no tenemos un servicio de agua potable digna y estamos pagando errores que cometieron autoridades y rancheros, que abusaron del agua. Los adultos de sesenta años y más, que han vivido su vida en el valle, cuentan que el abuso de la extracción de agua en los pozos comenzó desde la década de los sesentas y setentas, cosa que aún continúa y es lo que causa que familias paguen recibos de agua, por un servicio que no reciben con eficiencia. 

Extracción piedra bola
Foto por Antonieta Valenzuela.

Condenados estamos los que vivimos por estas tierras a tomar agua salada. Y de no exigir como comunidad un alto a la impunidad de la extracción de las piedras bolas, también condenados seremos para sufrir las consecuencias de tener costas vulnerables y enfermas, que dejarán de ser aptas para los ecosistemas que ahí conviven.

Amigo lector y/o habitante del Valle de San Quintín, Socorrito, Ensenada y cualquier lugar costero: sacúdase la indiferencia de los ojos, no calle ante un delito ecológico que conozca, involúcrese con asociaciones que compartan su interés por temas ecológicos, diga sí cuando lo inviten a ser voluntario o patrocinador de una campaña de limpieza o pregunte a Terra Peninsular A.C. cómo usted y su familia pueden ser parte de la solución (y no del problema), exija a sus políticos y autoridades locales que generen acciones visibles y efectivas para proteger la ecología de su ejido, fraccionamiento o colonia. 

Recordemos que la independencia de México comenzó con una reunión de un grupo pequeño de personas que decidió decir ¡basta! Y eso debe ser un ejemplo que nos empodere para reconocer que todos podemos iniciar un gran cambio.

Acerca de la autora 

Jacqueline Campos es psicóloga, productora y conductora de Radio XEQIN en San Quintín. Utiliza el realismo y lo fantástico para abordar problemas sociales y dificultades existenciales. Publica en antologías y revistas, nacionales e internacionales, así como en plataformas digitales como Spotify y YouTube. Tiene un blog llamado La Caja de Campos.

Referencias

Las opiniones e información publicada son responsabilidad exclusiva de sus autores. Terra Peninsular A.C. no se hace responsable por la exactitud o veracidad de su contenido ni por la corroboración de su autoría y autenticidad, de lo cual, no le consta nada en contrario.

2 thoughts on “Me preocupan las piedras [OPINIÓN]

  1. Es imprescindible hacer llegar esta información a los altos mandos, hacer llegar a los medios, aquellos medios que si se atreven a publicar estas barbaridades… que si bien tristemente no parará, pero se puede hacer algo caray!

  2. LAMENTABLE LO QUE PASA POR LA VANIDAD A LUJOS EXCENTRICOS .ESTAN MATANDO EL PLANETA .OJALA Y PONGAN ATENCION LAS AUTORIDADES SOBRE ESTO Y EL IMPACTO AMBIENTAL QUE CAUSA

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