Por Mirna Borrego

¡El festival fue un éxito! Aprendí sobre cómo involucrar a la comunidad mucho más, conocí a personas increíbles, viajeros, y entendí que un festival no se trata solamente de reunir a una gran cantidad de gente, sino que se trata de conectar, motivar y proyectarnos como una comunidad internacional con el objetivo común de conservar y disfrutar nuestros recursos naturales. El festival y la migración de las aves han terminado justo a tiempo.

Puedo decir abiertamente que este intercambio me ofreció mucho más de lo que esperaba, aprendí mucho más de lo que imaginé y regresaré a casa con la mente llena de ideas y motivación para hacer del siguiente festival ¡un gran festival!

Estoy comprometida con mi comunidad, ver y vivir esta experiencia en Cordova no se trató sólo de crecimiento personal, pero también crecimiento organizacional para mi comunidad. Quiero agradecer al programa CRIMBI por promover estas conexiones internacionales, a mis colegas del US Forest Service por su hospitalidad y entrenamiento. Regresaré a casa mucho más preparada y con una perspectiva diferente del trabajo en equipo, también agradezco a la Cámara de Comercio de Cordova por dejarme ser parte del comité del Copper River Delta Shorebird Festival, a la comunidad en Cordova por ser un ejemplo a seguir y en especial a mi organización, Terra Peninsular por permitirme ser su representante en este aventura.

Cordova es un lugar muy especial y creo que la magia viene de la inmensa naturaleza que lo rodea, cuando te sientes tan pequeño en medio de esta vasta naturaleza, empiezas a entender que es difícil encontrar lugares como estos en el mundo y creo que todos queremos experimentar algo así, también creo que las personas en Cordova saben lo afortunados que son y es por eso que protegen este sitio, porque la gente protege aquello que ama.

¡Nos vemos en la siguiente aventura!