Por Jonathan Vargas

Las aves playeras están dentro de las especies que recorren las distancias más largas en el mundo, viajando de polo a polo cada año en sus rutas migratorias; sin embargo, muchas de estas especies han disminuido sus poblaciones en los últimos años, lo que ha llevado a varias de ellas a ser consideradas especies amenazadas o en peligro de extinción.

La bahía de San Quintín es un lugar considerado dentro de los 97 sitios de importancia para las aves playeras del hemisferio occidental. Desde septiembre de 2008 ha sido catalogado como Sitio de Importancia Regional por la Red Hemisférica de Reservas para las Aves Playeras (RHRAP), debido a que recibe mas de 35,000 aves playeras anualmente.

Y además la bahía alberga más del 1% de la población del chorlo nevado (Charadrius nivosus), chorlo gris (Pluvialis squatarola), playero pihuihuí (Tringa semipalmata), zarapito pico largo (Numenius americanus) y picopando canelo (Limosa fedoa).