Drones y su uso en la conservación del ambiente

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Texto por Jorge Andrade / Coordinador de Manejo Adaptativo de Hábitats de Terra Peninsular

Fotos por Jonathan Vargas y Jorge Andrade

La palabra dron es sumamente mediática, mucho se habla de los drones hoy en día, incluso este concepto está rodeado de muchos mitos, verdades y falsedades. Es común escuchar que los drones están siendo utilizados por gobiernos globales como parte de una estrategia de vigilancia de las masas y que tienen fines militares secretos. Aunque considero un poco complicado contraargumentar estas aseveraciones, ya que al final de cuentas los drones son tecnología militar liberada, sí puedo asegurar que los propósitos de los drones son sumamente variados.

César Guerrero y Jorge Andrade en el Estero de Punta Banda, Ensenada. Foto: Jonathan Vargas.

En la actualidad existe una gran variedad de drones, los cuales cumplen con un amplio espectro de propósitos: drones militares grandes y poderosos como el MQ Reaper, nano drones militares como el Black Hornet el cual pesa sólo 16 gramos, drones comerciales que cumplen con propósitos más comunes como lo son Mavic Air y Mavic Pro, y drones con propósitos muy específicos como el DJI Phantom RTK, el cual es utilizado con fines topográficos.

Pero, ¿específicamente qué es un dron? Bien, empecemos a hablar desde un punto de vista etimológico. Hablamos aquí del concepto “dron”, el cual es el término de uso más extendido. Es una palabra anglosajona acuñada como propia en nuestra lengua cuyo significado literal es “zángano”, propiamente una abeja macho que sólo se preocupa por emparejarse con la reina, en lugar de recolectar néctar o demás labores.

Ala fija Manta X8. Foto: Jorge Andrade.

Para ser más concretos, hoy en día la palabra “dron” hace alusión a un vehículo aéreo no tripulado (VANT) o Unmanned Aearial Vehicle (UAV) en inglés. Este concepto no fue utilizado hasta 1935 cuando Delmer Fahney utilizó y acuñó el término dron para referirse a un aeronave de control remoto llamada DH 82B Queen Bee.A partir de ese momento se empezó a utilizar el término dron. Una vez que la tecnología se liberó para aplicaciones civiles y se empezó a normalizar el uso de los drones, fue cuando se empezó a popularizar la tecnología misma y el concepto dron.

Existen dos grandes tipos de drones: de ala fija y de ala rotatoria. Los drones de ala rotatoria o multirotores son aquellos que se mantienen en el aire con base en la fuerza que generan las hélices de sus motores. De acuerdo al número de motores se clasifican en tricópteros (3 motores), cuadrópteros (4 motores), hexacópteros (6 motores) y octacopteros (8 motores). Estos son los drones que tiene mayor número de aplicaciones debido a la gran versatilidad que los caracteriza. Se les puede montar un sinnúmero de cámaras y sensores.

Despegue de dron de ala fija. Foto: Jorge Andrade.

Los drones de ala fija son aquellos que poseen un perfil alar, es decir, drones similares a una típica aeronave o un avión de radiocontrol. La principal característica que los destaca por sobre los multirotores es la gran autonomía derivada de su estilo de vuelo. Esta autonomía les permite cubrir grandes extensiones de terreno con poco gasto energético en contraste con los multirotores. Gracias a lo anterior, son utilizados con motivos de fotogrametría y otras aplicaciones como agricultura de precisión.

La versatilidad de los drones es la razón por la cual son utilizados para cumplir con un amplio espectro de propósitos, además, esta tecnología está revolucionando diversos campos de la ciencia y la industria, tales como manejo y conservación de recursos naturales.

Modelo 3D derivado de dron. Foto: Jorge Andrade.

Monitoreo de especies

Por lo general, el monitoreo de especies animales es considerado bastante costoso en términos de tiempo, esfuerzo, e incluso inversión monetaria. Afortunadamente los drones están siendo utilizados con mayor frecuencia en el monitoreo de especies animales (Jones et al., 2006; Vermeulen et al., 2013; Hodgson et al., 2013 y Ezat et al., 2018). Si bien existen diversas limitaciones en cuanto a la correcta identificación de especies con base en imágenes derivadas de drones, hoy en día se implementan métodos de identificación basados en imágenes y video termales además de algoritmos de inteligencia artificial para mejorar la identificación demostrando gran exactitud (González et al., 2016).

Multirotor de cuatro motores DJI Inspire 2. Foto: Jorge Andrade.

Mapeo de hábitat

El mapeo de hábitat y análisis de la calidad del mismo es posible gracias a la adquisición de imágenes derivadas de dron. Se puede controlar la escala de trabajo y resolución de las imágenes con base en la altura de vuelo y por lo tanto, la calidad de las imágenes y como consecuencia la calidad de los análisis. De la misma manera, con ayuda de vuelos programados se pueden monitorear grandes extensiones de hábitat con vuelos automatizados, controlando así también la periodicidad del mapeo y monitoreo de hábitat.

Dron Phantom. Foto: Jonathan Vargas.

Aplicaciones de manejo

Los drones pueden ser utilizados para inspecciones de espacios naturales protegidos con motivos de identificación de ilícitos ambientales, tales como extracción ilegal de recursos naturales como madera, verificar la infraestrucutura de las áreas naturales protegidas y verificar variaciones estacionales de algunos fenómenos naturales, por ejemplo cambios en las líneas de costa. De la misma manera, pueden ser utilizados para monitorear y mapear recursos hídricos, identificar la presencia de especies vegetales invasoras y dar seguimiento al crecimiento de las mismas, así como para monitorear el progreso de erradicación de dichas especies invasoras y monitorear procesos de restauración ecológica en los mismos espacios.

En definitiva, los drones son una tecnología revolucionaria que está facilitando diversos procesos en el manejo y conservación de recursos naturales. Si bien existen aún diversas limitaciones, como la autonomía de vuelo un tanto limitada de los multirotores y costos elevados de algunos drones especializados, la versatilidad de los mismos los posiciona como elementos con mucho potencial para mejorar el manejo y conservación de recursos naturales.

Imagen capturada por dron en la Reserva Natural Valle Tranquilo, en El Rosario. Foto: Jorge Andrade.