10 beneficios de las áreas naturales protegidas en San Quintín

San Quintín
Tiempo de lectura | Reading time: 7 minutos
Por Vitza Cabrera, Mirna Borrego y Antonieta Valenzuela

En San Quintín es un lugar único en donde encuentras humedales, dunas, playas arenosas y volcanes extintos. En esta bahía hay áreas naturales protegidas certificadas por el gobierno federal, son espacios de gran belleza natural que brindan muchos beneficios.

  1. Garantizan que las actividades productivas como la ostricultura y la pesca continúen beneficiando a cientos de familias, pues la salud del ecosistema se mantiene en equilibrio. 

Ayudan a mantener la calidad del agua y por lo tanto, permiten actividades como la ostricultura y la pesca.

Un ecosistema en equilibrio significa que las especies tienen poblaciones estables, esto nos permite seguir aprovechando los recursos sin acabar con ellos y de esta manera continuar aprovechándolos por muchos años.

Por ejemplo, las poblaciones de peces necesitan alimento y espacios para reproducirse, para crecer y si tienen estas zonas entonces las poblaciones se mantienen en equilibrio y podemos seguir aprovechándolos. 

Recorrido en bote San Quintín
Foto por Terra Peninsular A.C.
  1. Purifican el aire que respiramos, los humedales de San Quintín funcionan como un gran pulmón en Baja California. 

Los humedales, así como los bosques, capturan el dióxido de carbono del aire y lo convierten en oxígeno, oxígeno que respiramos, incluso se ha descubierto que los humedales pueden capturar más dióxido que los bosques. 

Bahía San Quintín
Foto por Terra Peninsular A.C.
  1. Mejoran el bienestar emocional, al disfrutar de su paisaje natural y adentrarnos en la naturaleza nos permite combatir el estrés y la vida acelerada. 

La pandemia nos mostró que necesitamos salir a la naturaleza más que nunca. Cuando nos acercamos a un paisaje natural, como la playa, los humedales, los volcanes y las dunas, nos sentimos más relajados que en la ciudad, pues nos ayudan a despejarnos de la vida acelerada. Respiramos, nos inspiramos y descansamos en su belleza natural. 

Foto por César Medina.
  1. Generan empleo, mantienen la riqueza biocultural de las áreas naturales protegidas de San Quintín y permiten generar una derrama económica para las personas que viven y disfrutan de estos espacios. 

Hay muchas actividades que suceden dentro de las áreas naturales protegidas. De forma general, podemos decir que la Bahía de San Quintín es un área natural protegida, y dentro de ella podemos disfrutar de actividades como pesca, gastronomía, senderismo, etc.

También hay personas que están llevando grupos a visitar estas zonas como parte de la oferta ecoturística, esto brinda un beneficio económico tanto para los tour operadores como para la comunidad local. Entonces, mantener un lugar sano y bonito, atrae a muchas más personas que pueden ayudar a generar más empleos. 

  1. Protegen la bahía de catástrofes naturales irreversibles que podrían alterar para siempre la calidad del agua perjudicando a cientos de familias y otras especies. 

La Bahía de San Quintín está rodeada por dunas costeras, que evitan que el agua del océano pacifico entre directamente en la Bahía Falsa, lo que ha creado un ecosistema ideal para el cultivo del ostión, pero también una zona de crianza de muchas especies de invertebrados, peces, plantas, entre otras especies. 

Las dunas costeras ayudan en la protección pues previenen la erosión, son un obstáculo contra el viento. Sin esas dunas costeras este ambiente no sería posible. Mantener la vegetación de las dunas y del canto rodado contribuye a que las dudas costeras no desaparezcan. 

Foto por Bryan Gerardo.
  1. Resguardan nuestra historia y cultura para las generaciones futuras. 

Dentro de las áreas naturales protegidas de San Quintín encontramos sitios de alto valor arqueológico, los cuales fueron también el hogar y refugio de nuestros antepasados. 

Al mantener estos lugares conservados y con poca presencia humana, podemos mantener estos espacios sin ningún impacto y así descubrir cómo es que nuestros antepasados vivieron hace muchos años y así enseñarles a los niños, las futuras generaciones, una forma de vida respetuosa con la naturaleza y nuestras comunidades nativas. 

Se encontraron 37 sitios de valor arqueológico mediante una colaboración con el INAH.
Foto por INAH.
  1. Conservar la belleza natural de San Quintín nos permite tener espacios para realizar y disfrutar actividades al aire libre.

Algunas de estas actividades son senderismo, kayak, ciclismo, fotografía de naturaleza, correr, festivales de naturaleza, educación ambiental, investigación, etc. Si el paisaje desaparece no tendremos espacios naturales en donde podamos disfrutar de estas actividades.

  1. Contribuyen a preservar la riqueza natural de México y del mundo. 

Somos uno de los países más ricos en flora y fauna, además de ser uno de los humedales mejor conservados en México. 

San Quintín es un lugar con una gran riqueza de plantas y animales, que solo existen en este lugar, si lo seguimos cuidando, contribuimos a que nuestro país conserve su belleza natural. 

Reserva Natural Punta Mazo.
Foto por Alejandro Arias.
  1. Proveen un refugio y sitio de descanso para miles de aves durante la migración. 

La bahía y sus áreas naturales protegidas son indispensables para estas aves que la visitan para descansar, reproducirse y alimentarse.  

Las aves buscan siempre espacios bien conservados, aislados, sin tanto ruido, sin tanto disturbio y con una gran cantidad de alimento para que realmente puedan descansar y recuperar la energía después de tanto vuelo. 

Tenemos la misión de conservar este espacio para las aves en la Bahía de San Quintín. Sin este espacio, las aves buscarán un lugar más lejano y simplemente morirán en el trayecto al no encontrar un lugar para descansar y comer. 

Branta negra San Quintín
Foto por Jonathan Vargas.
  1. Mantienen a salvo especies de plantas y animales que sólo se encuentran dentro de las reservas naturales de San Quintín y que son vulnerables a nuestra presencia.

Al perder estas especies, se afecta todo el ecosistema pues como nos hemos dado cuenta con la pandemia, todos estamos conectados.

Foto por Francisco Perea.