Disfruta de la floración con los principios No Deje Rastro

Super Bloom 2019
Tiempo de lectura | Reading time: 11 minutos
Por Mirna Borrego y Roberto Chino

Cerca de febrero y marzo es normal ver que a las afueras de las ciudades las laderas se pintan de colores con la floración de una gran variedad de especies. 

El despertar de las flores silvestres de anteriores años nos dejó grandes recuerdos de paisajes llenos color, y despertó en muchas personas el asombro y curiosidad por la flora silvestre de nuestra región.

Foto por César Medina

Durante el último año hemos tenido pocas lluvias, lo que nos hace prever que en esta temporada la floración no sea tan abundante como en temporadas pasadas, tal cómo sucedió en el super bloom de 2019

Sabemos que la naturaleza es sorprendente y puede que las lluvias que se aproximan nos den una sorpresa. Mientras tanto, prepárate para disfrutar de la naturaleza, se acercan las vacaciones y es justo en esta temporada en la que dejamos un gran rastro. 

Foto por Alejandro Arias

Aquí algunos consejos que siguen los principios No Dejes Rastro son:

  1. Permanece dentro de los senderos señalados, cuida tus pasos para no destruir la flora. 
  2. Disfruta de las flores y otros elementos de la naturaleza, si quieres recordarlo ¡tómale foto! También puedes dibujar, pero no te lleves las flores.Imagina el impacto colectivo si todos nos llevamos una flor, la consecuencia sería devastadora para la naturaleza (y este consejo es para todos los elementos naturales).
  3. Sube tus observaciones a la plataforma de www.naturalista.mx y contribuye a la ciencia ciudadana, si no sabes cómo usarla y necesitas asesoría, escríbenos un mensaje en redes sociales.
  4. Ayuda a mantener los paisajes prístinos, dejándolos mejor de como estaban sumándote a la limpieza colectiva del sitio, no generes más residuos. 
  5. Recuerda que lo que llevas en tu mochila va de regreso contigo.
Super Bloom 2019
Foto por Alejandro Arias

Consejo #1 Permanece dentro de los senderos señalados y cuida tus pasos para no destruir la flora

Cuando exploras un sitio siguiendo un sendero, ya sea homologado o no, ayudas a reducir el impacto que ocasiona la presencia de las personas en áreas naturales. Imagina el impacto que tendría un lugar si cada persona que lo visitara caminara y pisara en cualquier parte.

¿Pero qué es un sendero y por qué seguirlos? Un sendero es un camino que indica una ruta a seguir. Existen senderos que se han formado con el paso del tiempo, por ejemplo en algunas áreas en zonas rurales por donde los habitantes transitan. 

Este tipo de senderos toman tiempo en formarse y son creados por el impacto de las personas al caminar. Las pisadas suelen dañar la flora y el suelo de ese espacio, provocando que se reduzca, desaparezca o modifique de alguna forma dejando una marca. Esta marca es el camino que formará el sendero. 

Otros senderos son planificados y creados en relativamente poco tiempo siguiendo un estudio previo de la zona donde se creará el sendero. A estos senderos se les conoce como homologados.

Un sendero homologado es una ruta que se crea siguiendo criterios internacionales de balizamiento o señalización que indican el camino y además proporcionan seguridad, orientación e información técnica que le permite a las personas conocer mucho mejor el sitio que recorren.

Este tipo de senderos los puedes encontrar en lugares como parques nacionales o reservas naturales, como los senderos interpretativos que hay en San Quintín en la Reserva Natural Monte Ceniza.

Consejo #2 Disfruta de las flores y otros elementos de la naturaleza, pero no te los lleves 

Al llevarnos algo de un sitio, talar árboles o incluso simplemente cambiando la posición de algunos elementos como rocas, alteramos el hábitat. Esto puede implicar un impacto negativo y en algunas ocasiones bastante significativo para algunas especies, por ejemplo los polinizadores.

En lugar de llevarte los elementos naturales del sitio que visites, sé un ejemplo para los demás y llévate la basura que encuentres. Un lugar limpio es más bonito de recordar que un lugar lleno de basura.

Especies como las abejas, colibríes, mariposas e incluso murciélagos son polinizadores. Se alimentan del néctar de las flores y cuando se posan en una flor transportan accidentalmente polen a otra, permitiendo que las plantas produzcan frutos. Imagina el impacto que tendría en las flores y los polinizadores si cada persona se llevara consigo una flor al visitar un lugar.

La mayoría lo hemos experimentado. Visitamos un lugar nuevo que no conocíamos antes, quedamos maravillados con lo bello del sitio y nos resulta inevitable pensar en tener algo que nos ayude a recordar esa experiencia en el futuro. 

Muchos hemos pensado cosas como “me llevaré esta piedrita o una flor” o al visitar lugares como el Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir pensamos en llevarnos los piñones, pero antes de hacerlo detente por un momento y piensa ¿en verdad necesito llevarme algo para recordar este lugar o experiencia?

Considera también que cada uno de nosotros proviene de la naturaleza, depende de la naturaleza y cada uno de nosotros regresará a la naturaleza. Respétala.

Haz de la tecnología tu aliada. Recuerda que la mayoría llevamos con nosotros una muy buena cámara en nuestros bolsillos, la de nuestro celular. En lugar de tomar una flor, una roca, una concha o cualquier otro elemento, toma una foto y llévala contigo para siempre. No te costará nada y estarás ayudando a cuidar el hábitat.

Y por último pero no menos importante, disfruta el momento. Algunas veces nos preocupamos tanto por hacer que la fotografía de recuerdo salga perfecta que perdemos valioso tiempo que podríamos usar para admirar el lugar, meditar y llevarnos un mejor recuerdo, uno que ni una cámara, una flor ni ningún otro objeto nos puede dar, una buena experiencia.

Consejo #3 Sube tus observaciones a la plataforma de Naturalista y contribuye a la ciencia ciudadana

No necesitas ser experto en un tema para contribuir a la ciencia, tus observaciones pueden ayudar a científicos a conocer más sobre la biodiversidad y desarrollar investigaciones que promuevan su conservación. 

Es posible que alguna persona se encuentre investigando sobre una especie que no se encuentra en el área en la que vive y factores como la emergencia sanitaria presentada por el COVID-19 hacen que sea muy difícil viajar. Es ahí donde aportes como el tuyo pueden ayudar a la ciencia. Cuando compartes tus observaciones, personas de otras partes de México y el mundo pueden consultarlas.

No solo podrás ayudar a otros a conocer más sobre la especie, también puedes formar parte de toda una comunidad y compartir información adicional, ayudar a otras personas a identificar una especie  o aprender de otros sobre las especies que más te interesen. 

¿Sabes cómo se llama el árbol de tu casa o la planta que decora tu escritorio? Compartir tus observaciones es una excelente oportunidad para detenerte a explorar y conocer más sobre el lugar donde vives y las especies que te rodean.

Conoce la plataforma Naturalista, es fácil de usar y es gratuita

Consejo #4 Súmate a la limpieza colectiva de los espacios, dejándolos mejor de como estaban

Si te gusta la naturaleza, explorar y conocer nuevos lugares, seguramente te gustaría que en uno, dos o 5 años se sigan viendo igual o mejor que ahora y juntos podemos garantizar que así sea, manteniendo limpias y seguras las áreas naturales.

Existen personas que comparten que comparten su amor por la naturaleza y los ecosistemas con otros creando grupos y sumando esfuerzos para rehabilitar o proteger espacios, un ejemplo es la campaña La Playa es de Todos.

Esta campaña se realiza desde 2018 para proteger al chorlo nevado.  Cada año entre abril y agosto realizamos diferentes actividades como instalar cercos temporales de protección, eventos de ciencia ciudadana para promover la importancia de las aves y sus hábitats y una de las actividades más sencillas y significativas, la limpieza colectiva de playas.

Estas limpiezas colectivas se realizan a lo largo de todo el año y son lideradas por diferentes grupos de personas. Incluso puedes organizarte con tus amigos, vecinos o familiares y organizar una pequeña limpieza. Puede ser en tu colonia, tu parque o playa favorita o cualquier lugar que te interese.

Otra cosa que podemos hacer es recoger la basura que encontramos cuando visitamos un lugar, incluso si no es nuestra e inspirar a quienes están a nuestro alrededor a hacer lo mismo. Una acción vale más que mil palabras y algunas veces basta con tomar la iniciativa, dejar que otros nos vean e inspirarlos a sumarse y cuidar de su entorno.

Consejo #5 No dejes residuos, recuerda que lo que llevas en tu mochila va de regreso contigo

¿Qué es lo mejor que podemos hacer para no dejar rastro? ¡Llevarnos todo lo que trajimos con nosotros! Para esto, la mejor estrategia es planificar antes de visitar cualquier lugar. 

Toma en cuenta cuánto tiempo estarás en ese lugar para que puedas llevar la cantidad adecuada de cada cosa, como comida, artículos de baño y productos higiénicos y, sobre todo, bolsas para basura o algún tipo de contenedor para almacenar tus residuos. Si lo pudiste traer contigo, te lo puedes llevar.

Los residuos sólidos como el papel higiénico o toallas femeninas pueden tardar mucho tiempo en descomponerse. Empácalos y deposítalos en un contenedor de basura. Esta práctica es sumamente importante cuando visitas lugares áridos, como los desiertos, porque en estos sitios hay poca humedad y pocos patógenos, esto provoca que el proceso de descomposición sea mucho más lento.

Imagina que cada vez que un amigo o familiar visita tu casa te ayuda a limpiar y ordenar todo lo que ensució y utilizó. Estaría muy bien ¿no lo crees? Lo mismo aplica cuando visitamos algún lugar. 

Muchos espacios naturales son el hogar de una gran variedad de especies de flora y fauna. Nos permiten visitarlos, entrar a su casa y pasar un rato agradable. Lo menos que podemos hacer es no dejar rastro.