Distribución binacional de plantas en Baja California: explorando San Quintín con Terra Peninsular

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Por Sarai Alvarez, Elizabeth Barajas, Martha Cortez, Mario Galvan, Julia Gomez, Dariana Nieves

Fotos por Sarai Alvarez, Julia Gomez, Kyle Gunther, Dariana Nieves, Alex McElwee-Adame, and Dr. Lluvia Flores-Renteria

Traducción por Óscar Gómez

La diversidad botánica predominante en Baja California está compuesta por una gran cantidad de diferentes plantas endémicas, lo cual llamó nuestra atención. Somos un grupo de estudiantes universitarios de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU, por su acrónimo en inglés), cada uno estudiando una planta binacional diferente, así como su distribución en los estados de California y Baja California.

Viajamos a México con las doctoras Lluvia Flores-Rentería, Sula Vanderplank y con tres estudiantes de posgrado como parte de una pasantía de investigación de verano, con el propósito de familiarizarnos con las plantas nativas de la región.

Viajamos a diferentes partes de Baja California durante una semana, incluyendo Ensenada, Sierra de San Pedro Mártir, Bahía de los Ángeles y San Quintín.

La estancia nos dio la oportunidad de recolectar muestras para extraer ADN, así como para encontrar la ubicación de cada ejemplar, ya que conocer las coordenadas nos sirvió para determinar la región y el tipo de vegetación en la que nuestras plantas crecen. También aprendimos sobre proyectos de conservación que involucran a plantas y animales al interactuar con los guardaparques y con otros estudiantes involucrados en la investigación

El último día de nuestra estancia estuvimos en la Reserva Natural Punta Mazo en San Quintín, con la organización Terra Peninsular. Nuestro grupo tuvo el privilegio de conocer a personas increíbles que trabajan en la reserva, el staff está compuesto por Jorge Andrade (Coordinador de Manejo Adaptativo de Hábitats), Enrique Alfaro (Oficial de Campo y Operaciones en San Quintín), Bryan Gerardo (Community Manager), entre otros y a Carolina, Ali, Montse y Sophia, estudiantes de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y a Carlos, de la Universidad Autónoma de Baja California en Ensenada (UABC), quienes nos recibieron con entusiasmo, nos mostraron la flora y fauna de la región y nos permitieron alojarnos en El Refugio.

Después de presentarnos caminamos por el área que rodea al Volcán Sudoeste y la Dr. Vanderplank habló acerca de las plantas endémicas de la región de San Quintín. Aprendimos que la vegetación circundante consta de 73 especies, 16 de las cuales son endémicas de la región. La especie Acmispon distichus es una planta endémica de las dunas de arena de San Quintín, es parte de la familia Febaceae y se caracteriza por sus pétalos amarillos

La especieAcmispon distichuses una planta endémica de las dunas de arena de San Quintín

Mientras caminábamos hacia el cráter del volcán observamos una suculenta de gran tamaño de color verde y blanco, su presencia atrajo nuestra atención debido a su color y textura caliza y a sus estructuras que parecían brazos que crecían de su base. La siempreviva o Dudleya anthonyi, es otra especie endémica que solo crece en los campos volcánicos de San Quintín. La doctora Vanderplank nos explicó que las estructuras con forma de brazos se trataban de tallos alargados que producen flores rojas

Durante todo el recorrido observamos en gran medida la presencia de una planta con glándulas de color rojo y rosa que la hacen parecer que estuviese hecha de cristal. Su nombre es Mesembryanthemum crystallinum, es una especie invasiva de la Reserva Natural Punta Mazo y fue traída desde África y a pesar de que crea un escenario colorido, lo cierto es que es nociva para la vegetación cercana. Al regresar de nuestra excursión, compartimos historias y experiencias durante la cena

Mesembryanthemum crystallinum es una especie invasiva de la Reserva Natural Punta Mazo que fue traída desde África.

Por la noche, nuestro grupo tuvo el privilegio de colocar trampas para mamíferos en un intento por capturar a la rata canguro de San Quintín (Dipodomys gravipes), la cual se creía extinta, pero que ahora es parte de un proyecto de conservación; lamentablemente no tuvimos éxito en capturar una. Colocar las trampas consistió en ponerlas afuera de las entradas de madrigueras colocando avena como carnada dentro y fuera de la trampa, para crear un camino hacia el interior de esta

Nos levantamos temprano a la mañana siguiente para revisar las trampas y nos sorprendimos al notar que la mayoría de las trampas habían capturado mamíferos, nos emocionamos por saber qué especies habíamos capturado y no sólo capturamos ratas canguro (Dipodomys gravipes), también capturamos ratones ciervo (Peromyscus maniculatus) y ratones de abazones arenero (Chaetodipus arenarius).

Los ratones ciervo lucían agresivos, mientras que los ratones de abazones arenero estaban más enfocados en almacenar la avena en sus abazones. Se nos permitió sostener a las ratas canguro, aprendimos cómo medir su tamaño y su peso, y una vez que realizamos todas las mediciones, las liberamos y las observamos saltar de vuelta a su hábitat.

Además, encontramos una rata canguro bebé (Dipodomys gravipes) temblando de frío afuera de su madriguera y decidimos que lo mejor para ella sería que la ayudaramos a calentarse y después liberarla donde la encontramos para que pudiese volver a casa. Es interesante el como nosotros éramos los que estábamos capturando mamíferos y al final fuimos capturados y cautivados por su belleza

Encontramos una rata canguro bebé temblando de frío afuera de su madriguera.

El tiempo que estuvimos en San Quintín fue muy divertido e informativo, nos gustaría agradecer a Terra Peninsular por recibirnos y permitirnos trabajar con ellos, disfrutamos aprender acerca de los proyectos de conservación que involucran a plantas y animales al interactuar con los guardaparques y al intercambiar experiencias con los estudiantes involucrados en la investigación. Esperamos tener la oportunidad de volver de nuevo y ver el progreso de su investigación sobre la rata canguro.

También queremos agradecer al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), al Instituto Nacional de Alimentos y Agricultura (NIFA, por sus siglas en inglés) y al programa HSI por financiar esta pasantía de investigación de verano y brindarnos la oportunidad de explorar y aprender sobre las diferentes regiones de Baja California. Por último, queremos agradecer de forma especial a todos aquellos que estuvieron con nosotros, que nos dieron la oportunidad de aprender más sobre su investigación y que hicieron de este viaje algo memorable.