La última frontera

Por Bárbara Ramírez / Líder de Desarrollo y Comunicación

“Alaska. La última frontera” leí en las placas de los autos cuando llegué y de pronto me invadió la emoción de estar en uno de los extremos del fin del mundo; un lugar que había permanecido en mi imaginación como una tierra misteriosa y un tanto exótica, repleta de paisajes blancos, osos, alces, tótems y el sol de medianoche.

Aunque su clima es frío incluso en mayo –o por lo menos para una mexicana acostumbrada al clima mediterráneo de Baja California– su gente es cálida, sonriente y muy amable. Nos hicieron sentir parte de la comunidad de inmediato.

Pero, además de vivir una experiencia increíble a tantos kilómetros de mi casa ¿a qué fui a Alaska? En esta ocasión acompañé al Director Ejecutivo de Terra Peninsular, César Guerrero, a un viaje que tenía dos objetivos principales:

  • Participar en el Festival de las Aves Playeras del Delta del Río Copper, en inglés Copper River Delta Shorebird Festival.
  • Conocer sobre las actividades de recreación al aire libre que lleva a cabo el Servicio Forestal de Estados Unidos (USFS) en Cordova y Wrangell.
Bárbara Ramírez, César Guerrero y Jim Chu del Servicio Forestal de Estados Unidos.

La relación entre Terra Peninsular y la ciudad de Cordova  tiene historia. Esta ciudad –principalmente de pescadores y con poco más de 2000 habitantes– se encuentra en el delta del río Copper el cual representa un papel fundamental para la supervivencia de las aves acuáticas migratorias y es “la joya de la corona” –como la llama el Servicio Forestal– en la ruta migratoria del hemisferio occidental.

A lo largo de esta ruta, que recorre el contorno occidental del continente desde Alaska hasta Argentina, existen diversos puntos o paradas en donde las aves hacen una pausa para alimentarse y descansar. Bahía de Todos Santos y la bahía de San Quintín, en donde Terra Peninsular trabaja, están dentro de estas paradas de descanso. Estos lugares son indispensables para la supervivencia de las aves acuáticas migratorias, pero lamentablemente están desapareciendo a causa del creciente desarrollo urbano, cambio de uso de suelo y contaminación. Por ello, es que el Servicio Forestal de los Estados Unidos creó la Iniciativa Internacional de Aves Migratorias del Río Copper (CRIMBI) en la cual, los aliados de los distintos países dentro de esta ruta migratoria se unen y suman sus esfuerzos –porque la naturaleza no tiene fronteras–  para conservar estos sitios de descanso y así, garantizar la supervivencia de las aves migratorias.

En 2017, mis compañeros Jorge y Antonieta asistieron al festival para conocer y aprender de un festival que está próximo a cumplir su 30º aniversario en 2020. En 2018, Mirna, la Oficial de Servicios Educativos de Terra Peninsular, realizó un intercambio de experiencias de dos meses en las oficinas del Servicio Forestal en Cordova para apoyar en la actividades del festival y así aprender sobre cómo la comunidad local se involucra y beneficia de este evento anual que representa una derrama económica para la ciudad, además de conocer cómo el Servicio Forestal diseña y lleva a cabo los materiales y actividades para compartir con visitantes y locales la importancia del delta del río Copper. Ahora Vitza, Oficial de Servicios Recreativos, se encuentra también en Cordova desde abril para apoyar en el festival y aprender sobre las actividades de recreación al aire libre que se llevan a cabo en Cordova para crear un plan de actividades recreativas para las reservas de Terra Peninsular.

Cordova

Este año, César fue invitado como ponente al 29º Festival de las Aves Playeras del Delta del Río Copper para platicar sobre el trabajo de Terra Peninsular y la importancia de la bahía de San Quintín. Durante su plática, César destacó que, aunque geográficamente San Quintín y Cordova están retirados el uno del otro, las aves migratorias, su ruta y CRIMBI nos unen y nos acercan.

Además, platicó sobre cómo el Festival de las Aves de la Bahía de San Quintín ha ido creciendo gracias a los intercambios de experiencias que miembros del equipo han realizado y aprovechó para iniciar oficialmente la cuenta regresiva para el 5º Festival de las Aves de la Bahía de San Quintín el 8 y 9 de noviembre de 2019.

Presentación de César en el Festival de las Aves Playeras del Delta del Río Copper.

Wrangell

Después de visitar Cordova, viajamos a Wrangell; una ciudad en donde la industria maderera regulada es su principal fuente de ingresos. Allí conocimos el trabajo que realiza la oficina del Servicio Forestal en ese distrito respecto a las actividades recreativas y las alianzas con empresas privadas de turismo. Su objetivo es trabajar con estas empresas para realizar buenas prácticas y ofrecer al visitante una experiencia inolvidable sin dejar rastro de su paso por el lugar para que futuros visitantes puedan disfrutar de estos espacios naturales y sentirse como los primeros en llegar.

Éstas son ideas que Terra Peninsular quiere implementar dentro de las áreas naturales en San Quintín, Valle Tranquilo y Sierra de San Pedro Mártir; por ello, es que esta visita resultó ser de gran provecho.

El 20 de abril Terra Peninsular cumplió 18 años de conservar la belleza natural de Baja California, pero ahora más que nunca, queremos agradecer a todos quienes se han sumado a lo largo de estos años porque sin su apoyo, tiempo y conocimiento, no habríamos alcanzado ninguno de nuestros logros.

Agradecimientos

Un agradecimiento especial a la oficina del Servicio Forestal y la Cámara de Comercio de Cordova, Erin, Sean, Dave, Tanya, Nick, Caitlin, Cathy, Thea; a la oficina del Servicio Forestal de Wrangell, Joe, Cory, Tory y Martin; y especialmente a Jim Chu quien lidera la iniciativa CRIMBI, fue nuestro guía durante el viaje y es un gran aliado para la conservación de la naturaleza. ¡Gracias!

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